• Vintage y Victorian

Viaje a Baviera, tras las huellas de Blancanieves

Actualizado: 11 de jun de 2019


Todos sabemos que fue Walt Disney quien se inspiró y adaptó el cuento de hadas de los hermanos Grimm para dar vida al film de Blancanieves y los siete enanitos. Pero... ¿de dónde surge la historia de la bella princesa de tez blanca como la nieve?





La historia real nos lleva hasta Alemania, concretamente al Castillo de Lohr, residencia de la familia y hoy sede del museo del Spessart. Según Voltaire, el hombre necesita de las fábulas para entender el mundo que lo rodea. Claro que, en el caso de Blancanieves, la leyenda ha dado paso a la historia. Sí, porque la bella doncella, los siete enanitos, el espejo encantado y la reina malvada existieron de verdad. Al menos eso es lo que sostiene el historiador Eckhard Sander, quien empleó más de 10 años de su vida para llegar a esta conclusión: la Blancanieves presentada por los hermanos Grimm no era otra que María Sophia Margaretha Catharina von Erthal, nacida el 15 de junio de 1729. Hija del príncipe Philipp Christoph von Erthal y de Maria Eva von Bettendorf.


Os proponemos una escapada para poder conocer en primera persona el lugar donde se desarrolló esta conocida historia.


Volamos a Alemania. El aeropuerto de Frankfurt, Hannover o Stuttgard son buenas alternativas. Allí, puedes optar por alquilar un coche o coger un tren aunque te recomendamos coche ya que te permitirá más flexibilidad y libertad para programar las visitas.


Lohr am Main, donde nos dirigimos, está al norte de Wombach y al oeste de Sendelbach y Rom-Berg. El castillo de los Erthal es hoy un museo cuya principal atracción es justamente el famoso espejo parlante. Se trata de un refinado juguete acústico muy de moda en la época. Se fabricó allí mismo, en Lohr, que entonces era un lugar reconocido por la manufactura de hermosos cristales. El espejo tiene la curiosa particularidad de repetir cada palabra pronunciada por quien se pare delante. En pocas palabras, retumba como el eco repitiendo lo último que hayas pronunciado. El padre de Blancanieves, propietario del espejo, se lo regaló a su segunda mujer, Claudia Elisabetta von Reichenstein, madrastra de Maria Sophia. Y aunque la relación entre la joven y su madrastra no era tan mala como asegura el cuento, si que es cierto que la condesa beneficiaba a sus propios hijos y menos preciaba a Blancanieves.


El cronista de la familia Erthal describía a Maria Sophia alias Blancanieves como "un ángel caritativo y bondadoso". Se cuenta que la joven se pasaba el día rodeada de niños que trabajaban en las minas de la zona. Y justo son esos niños, desnutridos y envejecidos prematuramente por el duro trabajo, la inspiración para los siete enanitos.


¿Dónde dormir?


El Hotel Franziskushöhe en Lohr am Main está rodeado por los bosques del parque natural Bayerischer Spessart. Es un lugar en plena naturaleza y ofrece habitaciones con vistas preciosas y un restaurante de cocina tradicional. Si quieres sentirte en plena naturaleza, ésta es la mejor opción.


Si prefieres estar más céntrico, desde el Hotel Bundschuh puedes ir a pie al castillo de Lohrer Schloss y al Museo Spessart Museum que está a solo 400 metros. El centro histórico de Lohr está a 200 metros.

¡Un obsequio para tí!: La receta de la tarta que enamoró a los enanitos...


No te pierdas nuestras piezas dedicadas a Blancanieves, te invito a ver Silk Snowhite!



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