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VERSAILLES… Y LAS LUCES DEL PALACIO SE APAGARON

Actualizado: 11 de jun de 2019

Como ya os contábamos en el post de Madame de Pompadour, en aquella época, y no solo en Versailles, los matrimonios reales se decidían en función de las necesidades de la política internacional y de los intereses estratégicos del paíón en cuestión. Si la princesa candidata le gustaba o no al rey era un detalle poco importante. De modo que para llenar ese hueco del coqueteo y enamoramiento apareció una figura creada ad hoc, la llamada “maîtresse en titre”, algo así como una amante oficial elegida por el rey y con la que hacía vida marital en palacio. Incluso la reina consorte debía procurar mantener buenas relaciones con la favorita. Imaginaos, tener que convivir y poner buena cara a la amante de tu marido!!


En la corte de Luis XV y mientras su esposa, la reina María Lecszynska, se dedicaba a criar a sus hijos, surgió con fuerza un nombre, el de Madame de Pompadour, una de las amantes reales más influyente que conoció Francia. Otra conocida favorita de Luis XV fue Marie-Anne de Mailly-Nesle, Duquesa de Châteauroux (1717-1744), para quien Luis XV hizo instalar en 1743 una curiosa “Silla Voladora” en Versalles. Y os preguntareis por qué se conoce como silla voladora? Pues porque actuaba como un ascensor al permitir a la joven ascender hasta el tercer piso donde se hallaba el rey, sin ser vista. Increíble pero cierto. Este rey, conocido como el Bienamado, era un amante incansable que deseaba tener a su disposición a las más bellas damas de la corte. Contaba incluso con un “burdel real” en una modesta casa llamada el parque de los ciervos… pero eso ya os lo contaremos otro día.


No sé si alguno de vosotros ha visto la serie Versailles producida por Canal plus Francia y emitida por Movistar. La verdad es que a mi, me enganchó desde el principio. A pesar de no ser totalmente fiel a la historia, consigue despertar el interés y transportarte a la corte del Rey Sol, Luis XIV de Francia, constructor y promotor de Versailles. Y digo lo de engancharte porque, a medida que iba avanzando la serie, no dejaba de consultar el móvil para confirmar los hechos o para ir ampliando información sobre quien era quien en la corte. Y a mi parecer, eso es algo estupendo, que una serie de ficción consiga que quien la vea se interese por lo que cuenta y quiera saber más sobre la historia. Habrá opiniones para todos los gustos, pero desde luego, os la recomiendo porque la riqueza de detalles y las escenas rodadas en el proprio palacio de Versailles son una maravilla.


¿Y por qué os cuento esto? Pues bien, desde que empecé a ver la serie no dejé de indagar sobre la posterior historia de la monarquía gala.




LOS ÚLTIMOS DÍAS DE LOS REYES EN FRANCIA


Es de sobras conocido que con la revolución francesa, el rey Luis XVI, es decapitado junto a su esposa María Antonieta y que la monarquía queda abolida en Francia, pero… y luego qué? Qué pasó después? Hubo más Borbones en el trono de Francia? Pues ahora os lo cuento con más detalle…


Luis XVI (el marido de Maria Antonieta) había ascendido al trono francés en 1774 y desde el principio, luchó por hacer frente a las dificultades financieras que venía atravesando el país desde que Luis XIV construyera Versailles, se embarcara en varias guerras y tuviera al pueblo ahogado con tantos impuestos. Las consecuencias de ese clima de tensión social fueron catastróficas para el monarca. Tras sólo 15 años de reinado, en 1789 y debido a la falta de alimentos y penurias que sufría el pueblo, estalló la Revolución Francesa.


En agosto de 1792, el rey Luis y su esposa, María Antonieta de Austria, fueron encarcelados, y la monarquía fue abolida en septiembre de ese mismo año tras haber aprobado el rey una nueva constitución que le dejó muy desprotegido. En enero de 1793, Luis fue juzgado por traición y decapitado ante todo Paris. Su esposa María Antonieta también sufriría la misma suerte, nueve meses después fue guillotinada.


De Reyes a Emperadores



Pero la historia es muchas veces irónica ya que la Revolución del pueblo que había despojado a los reyes de su poder dio inicio a otra monarquía, esta vez no de reyes de cuna si no de emperadores. Tocó esta vez el turno al militar Napoleón Bonaparte, de origen humilde y gran ambición, sería coronado emperador de Francia en 1804. Su imperio fue grande pero duró poco ya que en 1818 fue derrocado y exiliado a la isla de Santa Helena donde falleció.


De nuevo otro rey y otra revolución acechaban. La Segunda Revolución Francesa de 1830, también conocida como la Revolución de Julio. Ésta desembocó en el derrocamiento del rey Carlos X, el monarca borbónico francés, tío del decapitado Luis XVI. Esto llevó al ascenso de su primo Luis Felipe, duque de Orléans, quien sería derrocado 18 años después, en 1848.


Tras la caída de los Orleáns, Carlos Luis Napoleón Bonaparte, sobrino del emperador y que se crió prácticamente como su propio hijo, fue nombrado presidente de la Segunda República Francesa y, posteriormente, entre 1852 y 1870, se convertiría en el nuevo emperador de Francia, conocido como Napoleón III. Él fue el último monarca que gobernó en Francia y su esposa, Eugenia de Montijo, una española, será protagonista de un post en breve porque tuvo una vida que merece un capítulo entero y que no os podéis perder.


Sabíais que Eugenia de Montijo estaba emparentada con la casa de Alba y fue la precursora del matrimonio entre Alfonso XIII y Maria Eugenia de Battenberg, bisabuela del actual rey Felipe VI?

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